sábado, marzo 10, 2007

Los libros son nuestros viejos

En un diario tirado me reencontré con Don Umberto Eco. Siempre tan lúcido y certero:


" ... Pero con el lenguaje, los viejos se convirtieron en la memoria de la especie: se sentaban en la caverna, alrededor del fuego, y contaban lo que había sucedido (o se decía que había sucedido, esta es la función de los
mitos) antes de que los jóvenes hubieran nacido (..) Hoy los libros son nuestros viejos. No nos da­mos cuenta, pero nuestra riqueza respecto del analfabeto (o del que, siendo alfabeto, no lee) consiste en que él, está viviendo y vivirá sólo su vida, mientras que nosotros hemos vivido muchísimas. "


Algunas reflexiones agarradas de los pelos


Quizá lo que mas me preocupa de la sociedad es la ignorancia. Mas que los delitos, mas que ninguna otra cosa.

Me produce muchísima piedad encontrarme con tantos enajenados totalmente esclavos de sus pequeñas vidas, luchando contra el sistema, cuando el sistema es inmensamente rico en si mismo. Buscan solución al dolor de existir en las religiones, el consumo, o en la enjenación de la televisión. En esta cascoteada patria, nadie se maravilla que los libros con grabados y fotos estén permitidos.

La oportunidad de infoxicar el cerebro en textos maravillosos es un placer cuya negación debería estar prohibida por algún profeta de esos que gustan de prohibir cosas.

La lectura y su posterior meditación es un placer gratuito y portátil. Además, nos sirve para entender a los demás. Solo se puede querer y respetar aquello que se comprende.

La generación anterior a la de mis viejos, si no hacía gala de su sabiduría, al menos demostraba su prudencia. La de mis viejos no era prudente, pero impulsaba abiertamente la lectura. La mía no impulsa nada. Absolutamente nada. Vamos camino a legar a la siguiente generación unas miserables pertenencias materiales. Les dejamos un control remoto, esperando que Discovery Channel haga el trabajo.


Acá va una imagen de estos tiempos extraños:

Primer plano: Propaganda de polvo para lavar ropa. Un chico enfrenta los padres y justifica haberse ensuciado, de lo aprendido en casa:

"¡Para que nadie me pase por encima!"

¿No sería mas simple hacerse un lado, dejar pasar, pedir permiso?


Solución facilista propuesta: con plata. Se debería aumentar el PBI a la educación de una forma obscena durante 90 años.

Recién dentro de tres generaciones de desembrutecimiento paulatino podríamos llegar a una generación de personas que empiecen a tomar decisiones correctas. O al menos mas libre de nuestras pauperrimas enseñanzas, y por lo tanto sea mas feliz.

4 comentarios:

Manuel Muradas dijo...

Contraargumentación aún mas facilita:
A los que deberían tomar las decisiones de aumentar el presupuesto para la educación les conviene tener una masa de ignorantes que solo ven televisión. Es mas fácil comprar votos regalando zapatillas o pagando espacios publicitarios en las tandas de ShowMatch que educándonos.

Bunker Blog dijo...

Esa es una explicación a menudo apelada y heredada de las épocas de los militares.

Creo que hay que indagar un poco mas.

Los políticos no son cucos. En primer lugar les interesa ganar plata. En segundo lugar también. Pero mas o menos en tercer lugar si les interesa que el pais salga de la miseria.

El problema es que no tenemos buenos politicos ni estadístas, dotados de sentido común. Son también el resultado de una educación pobre.

Por eso me refiero con que tardaríamos años en crear generaciones que empiecen a tomar buenas decisiones.

Manuel Muradas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vos, por eso avise que era "facilista", en el sentido de qeu era una respuesta fácil =).
El problema real es que llevamos décadas de administraciones que lo único que hacen es tratar de sacar el barco a flote, sin pensar ni un poquito hacia adelante. No te digo que este mal, porque es muy difícil tratar de enseñarle algo a un pibe que no come hace días. Pero no tenemos una visión de futuro. El futuro para la política actual es quedar bien parado para la reelección.
Con respecto a la educación, yo soy víctima de la reforma educativa (egresé del polimodal en el 2003), y te puedo asegurar que tenemos un problema muy grande. Falta de contenidos en los programas, de presupuesto en las escuelas, y en muchos casos (y lo mas triste), falta de ganas de aprender/enseñar. Porque como el político quiere safar la gestión actual, y poder llegar a una futura gestión, los estudiantes hacen lo mínimo necesario para aprobar, y hasta se quejan cuando les exigen mucho! Si, ya se que esto pasa desde siempre, pero es el síntoma de algo mayor. Y no solo pasa en la Primaria/Secundaria, donde la excusa “y.. son chicos” tiene sentido, lo sigo viendo en la universidad, con personas que quieren obtener el título de Ingeniero, y ser “profesionales”.
Cosas como esta me llevan a pensar que tal vez jugarse y apostar por la educación es una buena idea, pero si no viene acompañado por un cambio cultural, va a ser muy difícil tener éxito.
Bueno, esta fue mi humilde opinión, desde el punto de vista de un estudiante de sistemas, que no puede redactar una oración sin usar como mínimo 3 comas :)
Saludos!

Bunker Blog dijo...

Jua juá!

Tenés razón. Los alumnos y los padres tienden a exigir calidad educativa. Pero se sienten ofendidos si los profesores les exigen calidad de estudiante al estudiante, y apoyo a los padres.

Por cierto: la sintaxis en los estudiantes de sistemas es ya un tema endémico. Para la gente que trabaja o estudia sistemas, el procesador de textos es una maldición bíblica. Supongo que están acostumbrados a instalar lenguajes de programación y hojas de cálculo en el hemisferio izquierdo, y a dejar en el abandono el derecho.

La búsqueda del título también está tornando muy enrarecida la situación. Lo último que necesita la sociedad es un profesional mediocre. Hay varios ingenieros que contribuirían mas cosechando uvas.

Y por errores del vulnerabilidad en el sistema educativo, los tenemos cerrando el círculo en las aulas. Tuve profesores que dignificaron el titulo y la profesión.

Pero me sobran dedos para contarlos.